Días llenos de foodservice

Aquí está otra vez Expo Foodservice. Todo menos una feria de las de viejo cuño. Programas intensos, networking a tope y el letrero en la puerta de “proveedores curiosos, abstenerse”.

Romántico lugar donde nos encontraremos los epígonos de los certámenes monográficos profesionales, como cuando allá en los ochenta, para las siete primeras Alimentarias, llamadas las “magníficas”, íbamos a buscar a los cataríes, saudíes y demás jeques al uso a Atenas, con el fin de que llegaran a Fira y no se les entregaba el pasaje de regreso, hasta que culminaban su business-travel.

Pero Expo Foodservice es también pionero donde los haya en materia de racionalización de espacios y tiempos para hacer negocios, donde lo virtual ha puesto fecha de count-down a la información en papel, a la cantidad sobre la calidad y a los profesionales que aún le ponen pasión a su trabajo, en aras de contar “impresiones” y “clics” en la red.

Aquí está Expo Foodservice 2011, para orientar al operador de restauración que tan mal lo está pasando y que busca soluciones de cocina y de comida que no se encuentran con tanta facilidad en ferias convocadas en estos años de recesión económica. Basta que extienda sus brazos y busque con los puntos cardinales hacia dónde debe enfocar su interés por visitar el certamen.

Así, al Norte, los grupos que creen en la plataforma comercial que es el evento, tienen en Espacio Negocio su encuentro con las firmas proveedoras que confían a Expo Foodservice la posibilidad de alianzas estratégicas, negociadas en despachos privados, sin más testigos que ellos mismos y que tienen en el otro polo, el Sur, una exposición cuyo objetivo, como se reitera, va más allá de ser una mera suma de stands.

Encuentros profesionales
Al Este, el operador de restauración que no haya elegido Espacio Negocio para negociar, o la exposición para consultar las novedades de las empresas proveedoras, dispone de los encuentros empresariales y demos profesionales, cada cual más interesante. Y no porque se hayan pergeñado desde un Comité de Honor, donde la conjunción de representativos directivos de organizaciones empresariales (algunas de las cuales se reunirán en Expo Foodservice) y de grupos de restauración, ha puesto fácil la elección del temario, sino porque la respuesta de los ponentes que han sido invitados a participar, ha llegado impregnada de un inusitado interés.

Jornadas y demos (montaje de mesas, catas…) que combinarán reuniones sobre tecnologías, como la línea fría, el desarrollo sostenible o el papel de los chefs creativos en los catering de banquetes para la restauración colectiva, con otras sobre estrategias de compras, ante consumidores con exigencias de origen étnico y religioso (comida halal y kosher), marketing en las redes sociales y reuniones entre franquiciadores, para la restauración comercial, segmento que otorgará especial importancia al tratamiento de la aparición de nuevos emprendedores en su seno, a las nuevas estrategias empresariales, entre ellas la innovación, que han de adoptar los restauradores independientes, aún pymes, mientras que los hoteles debatirán sobre la externalización de los servicios de restauración.

Y al Oeste, por donde suele ponerse el sol, para aquel operador con poco tiempo para vivir Expo Foodservice, siempre le quedará la posibilidad de leer en esta revista lo que se previó y fue el conjunto de iniciativas que han hecho de esas fechas hitos profesionales para el desarrollo de la hostelería moderna.

Puntos cardinales que rivalizan entre sí al tener detrás equipos profesionales con oficio y que combinan muy bien un sumatorio donde coinciden el pasado, nada despreciable, un inquietante presente y un esperanzador futuro.

Y ese lugar es Expo Foodservice 2011.


Karlos Arguiñano pierde la mitad de sus espectadores en Antena 3

La audiencia del programa de cocina cae al 10% de share ocupando la cuarta posición en su franja horaria

Parece que las recetas "ricas ricas" y los chistes de Karlos Arguiñano no consiguen cautivar a la audiencia de Antena 3. Desde su inicio el 20 de septiembre de 2010, 'Karlos Arguiñano en tu cocina' ha perdido la mitad de su audiencia. El 17,1% de share que anotó en su estreno ha caído hasta un 10% de audiencia esta última semana. El espacio ocupa el cuarto lugar en su franja de emisión por detrás de Telecinco, La 1 y las autonómicas.
Los cambios en la programación de Antena 3 parece que han pasado factura en el programa del cocinero. El adelanto de hora de 'El diario' y la incursión de un programa diario de 'Atrapa un millón' han perjudicado los datos de audiencia de 'Karlos Arguiñano en tu cocina'.
Arguiñano y Telecinco rompieron su relación el año pasado al no llegar a un acuerdo económico para la renovación del contrato del programa, así como con los referidos a los programas que la producta Bainet, propiedad del chef, realizaba para la cadena. El cocinero pasó de Telecinco a Antena 3 y este cambio también se nota en los datos de audiencia. En la última semana de emisión en la cadena de Fuencarral el programa consiguió un 18,4% de share, mientras que las últimas noticias sobre la audiencia en Antena 3 eran poco alentadoras.


Casa Santoña


Expansión imparable de una serie de tabernas de marca, originada por la calidad artesanal de sus anchoas.


NUÑEZ DE BALBOA, 105  tel. 91 411 01 01
Cocina tradicional. Brocheta de riñones de cordero (14 €)


Se inicia en estos días la segunda campaña del boquerón del Cantábrico, limitada a la captura de 7000 toneladas. Su pesca estuvo vedada durante cinco años para rehabilitar aquellos caladeros. El descontrol pesquero abarató su precio y fue un manjar menor. Sin embargo, genera una de las conservas más exquisita y competentes: la de la anchoa en aceite, a partir de su salazón prensado en barricas. Hace unos veinte años que Carlos y Jorge Searle se trajeron de sus veraneos en Santoña la afición familiar de sublimar la anchoa en Salazón depilándola con paciencia y atenuando hasta límites golosos su potencial salino. Ahora manipulan cientos de barriles para sus tabernas, surgidas del apetitoso producto, en Los Molinos de la Sierra primero; en Tres Cantos, Alpedrete luego; y ahora, en el barrio Salamanca. La dimensión de esta última que cuenta con amplios restaurantes en el subsuelo, ha ensanchado su oferta culinaria. A las ineludibles anchoas doble cero (15, 50 €) y lomos de sardinas (13, 50 €) al ajoblanco, se añaden como entradas, entre otras fruslerías, una cecina de León (9 €) bien aliñada o el esturión ahumado (17, 50 €). Los tomates verdes fritos (8, 50 €) o las alcachofas a la plancha (8, 50 €) gustan entre las hortalizas; la dorada (11, 50 €) y la lubina (12, 50 €) de granja se tratan con honestidad, y la carne roja a la parilla, en la que son especialistas se despacha al peso, con la entraña o el vacío al corte argentino, a 28 €/Kg; el entrecot a 42 €/ Kg, y a 52 €/ Kg el solomillo. 


El ambiente. En el bar y su entresuelo se demuestra que las tabernas siguen llenándose aunque no dejen fumar.
La carta. Desde sus orígenes serranos, se acierta con la perdiz guisada (15 €) en salsa cazadora o en escabeche.
El servicio. Si llegas a comer antes de las 16: 30 h te servirán a la carta, y son complacientes con las sobre mesas largas.
El vino. Un crianza Alto de los Zorros (16 €) de la Ribera del Duero, añade matices a las sutiles anchoas de Santoña.

Anchoas Casa Santoña

 

La Bardemcilla de Santa Ana

NUÑEZ DE ARCE, 3 (Sol). Tel. 91 523 11 63. 20-25 €
Lunes cerrado.


Como a Aníbal, del Equipo A, nos encanta que los planes salgan bien. Y en esta taberna castiza, clon en cuanto a jolgorio y oferta de la que abrió Mónica Bardem hace doce años en Chueca, esta sentencia televisiva se cumple a rajatabla. Un plan que incluye La Bardemcilla sale bien seguro. Esta tasca familiar, espacioso y colorido local en las traseras de Santa Ana, funciona, y lo hace igual que su predecesora: es principalmente un lugar de encuentro y agujero negro de teatreros, parroquianos y fiesteros que buscan un apero clásico barnizado de buen rollo y camaradería, donde no te miran mal si te quedas hasta las tantas cerveza tras cerveza. De sus platos, hay mucho donde elegir: sus papas arrugás, sus albóndigas de abuela, sus verduras a la plancha y por supuesto sus croquetas ‘jamón- jamón’. Y de postre, la copa Volpi; o sea un señor Tiramisú.

El ambiente. Animadísimo, sobre todo según avanza la noche. Cóctel bien conjuntado de gente de todas partes.
La carta. Idéntica a la de la taberna original. Platos tradicionales bien resueltos, con tintes cinéfilos y mucha guasa al nombrarlos.
Para beber. Cañas bien servidas, no muchos vino –elegidos con cariño e inquietud- y una buena gama de ginebras premium para su memorable gin tonic.


 

Jiménez

Acudimos a uno de los apeaderos gastronómicos más solventes de la zona noroeste de Madrid

AV. DE LA ESTACIÓN , S/N (Majadahonda)
Cocina de mercado. Lomo de lubina al horno. 
Cierra domingos, lunes, martes y miércoles por la noche (salvo reserva previa).

Los espacios singulares abren el apetito. David Jiménez es un competente chef-empresario que, como muchos, formalizó un suculento periplo profesional en feudos relevantes: el Hotel Ritz y los restaurantes El Amparo y Martín Berasategui. Luego le llegó la llamada de su Eleutheria y escogió la responsabilidad de guardavías gastronómico para emplazase en un antiguo apeadero de ferrocarril, generando un recinto genuino, rabiosamente sosegado y con sólidos fundamentos culinarios.


La cocina de David es ingeniosa, pero comprensible, divertida y serena, al tiempo. Sabores urdidos en varias capas, con originalidad y sensatez, a la búsqueda de la cucharada unificadora. En los tiempos que corren, el menú degustación (22, 50 €) es un prodigio en econometría el gusto, que ofrece dos platos de notable entidad, una bebida y un postre, cono opciones tan atractivas y ligeras en los entrantes, como la ensalada de pollo con lentejas y miel o la brocheta de tomate braseado con uvas y queso de cabra; un jugoso solomillo a la parrilla con pastel de pera (20, 75 € en carta) o las sedosas manitas de cerdo deshuesadas con melocotón (19, 95 €), entre los segundos. También destaca en pescados, con cocochas relevantes (28, 50 €) y una soberbia merluza en su jugo (24, 90 €); es sabroso y refinado en carnes, como el rabo de toro (18, 90 €), los magníficos callos (13, 90 €) o un steak tartar (22, 20 €) bien trazado. A los postres, crepes suzette (7, 80 €) o falso tiramisú (7. 75 €). El aparente capricho decimal en los precios expresa la honestidad de los escandallos.

El ambiente. Mesas amplias y bien dispuestas garantizan la intimidad de lo comensales en un sobrio espacio.
La carta. Certera combinación de texturas y aromas en el pulpo (17. 80 €), con alcachfas y pimentón.
La atención. Hay proximidad y elegancia natural en la dirección de sala de Candela, la esposa de David.
El vino. El rioja de Bujanda (15 €) es buen ejemplo de relación calidad-precio y, a veces vino del menú.